¿Empieza a gestarse una alternativa federal?

 Raúl Jalil asoma en el radar presidencial de los gobernadores del Norte Grande
Politica07/06/2026Sec. Información general Sec. Información general

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La relación entre las provincias y el gobierno de Javier Milei atraviesa uno de sus momentos más delicados desde el inicio de la gestión libertaria. Los gobernadores se cansaron de las migajas que reciben, ya que durante meses acompañaron iniciativas claves del oficialismo en el Congreso Nacional, comienzan a mostrar señales de agotamiento frente a lo que consideran una distribución insuficiente de recursos y una creciente concentración de decisiones en la Casa Rosada.

En ese escenario, la reunión de los mandatarios del Norte Grande adquiere una relevancia que trasciende la agenda económica. Por primera vez en mucho tiempo, varios gobernadores empiezan a debatir la necesidad de construir una alternativa política propia, con una fuerte identidad federal y con capacidad de disputar poder a nivel nacional.

Entre los nombres que emergen dentro de esas conversaciones aparece con fuerza el del gobernador de Catamarca, Raúl Jalil. Su perfil dialoguista, su capacidad para mantener canales abiertos con distintos sectores políticos y su experiencia de gestión lo posicionan como una de las figuras con mayor proyección dentro del bloque de mandatarios provinciales.

Aunque todavía resulta prematuro hablar de candidaturas definidas, en la política argentina las construcciones suelen comenzar mucho antes de los anuncios formales. Y mientras el gobierno nacional profundiza su programa de ajuste bajo el argumento de la reestructuración del Estado, en las provincias crece la preocupación por el impacto social y económico de esas medidas.

La discusión ya no pasa únicamente por los recursos. Los gobernadores entienden que está en juego el modelo de país. Frente a una administración nacional que prioriza el equilibrio fiscal, las provincias reclaman obras, inversiones, empleo y herramientas para sostener sus economías regionales.

En ese contexto, Jalil aparece como una figura capaz de sintetizar una demanda que atraviesa a gran parte del interior argentino: la necesidad de que las provincias vuelvan a tener protagonismo en las decisiones nacionales. Su nombre comienza a circular como una posible referencia de un espacio federal que busca hacerse escuchar frente al poder central.

Nada está definido. La dinámica política argentina suele modificar escenarios en cuestión de meses. Sin embargo, la creciente unidad de los gobernadores del Norte Grande y el desgaste de la relación con la Casa Rosada abren un interrogante que hace apenas un año parecía impensado: ¿puede surgir desde el interior profundo del país un candidato competitivo para disputar la Presidencia de la Nación?

Por ahora son movimientos preliminares. Pero en política, los proyectos presidenciales suelen comenzar exactamente así: con gobernadores que dejan de pedir respuestas y empiezan a construir una alternativa.

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